Dejar de fumar
 


Los primeros días de dejar de fumar

A los 20 minutos de no fumar la presión de la sangre y el pulso vuelven a su nivel normal.

A ocho horas de no fumar, los niveles de monóxido de carbono y de oxígeno se normalizan.

A las 24 horas, disminuye el riesgo de un ataque al corazón.

Pasadas 48 horas, mejoran el olfato y el gusto.

Después de tres semanas, mejora la circulación sanguínea y se incrementa la función respiratoria en un 30%.

Después de nueve meses, desaparece la tos, la fatiga y las dificultades respiratorias.

Después de un año, la posibilidad de desarrollar enfermedades del aparato circulatorio comienzan a disminuir. También lo hacen el riesgo de enfermedad respiratoria y de cáncer.

Tras cinco años, el riesgo a desarrollar una enfermedad cardiaca es igual que en un no fumador. Baja a la mitad el riesgo de cáncer de pulmón, de laringe y de esófago.

Después de diez años, el riesgo de tener cáncer de pulmón, boca, páncreas y esófago es similar al de un no fumador. Las células precancerosas han sido reemplazadas.

Tras 11 años, las posibilidades de sufrir enfermedades periodontales es la misma que la de un no fumador.

Después de 15 años, el riesgo de padecer un ataque al corazón se iguala al de un no fumador.